
Mapa de la Comarca del Nordeste de Segovia (Fuente: Codinse)
Texto y fotografías: Ignacio Ramos
Por mi relación familiar con la villa de Riaza, conozco desde niño la Comarca del Nordeste de Segovia, a la que se llega desde Madrid en una hora escasa por la carretera Nacional I en dirección a Burgos. En Riaza aprendí a jugar a pelota mano en el frontón antiguo del pueblo y conocí la afición que existía por este deporte que hoy se reduce prácticamente al juego de raqueta. El año pasado publiqué una primera entrega de mi investigación sobre los frontones de todo tipo que existían en la zona oriental de la comarca, al este de la N-I, pero una vez completada mi visita a la parte occidental, he decidido unificar toda la información en un solo reportaje, centrado principalmente en los frontones más tradicionales del mundo rural, los frontones de iglesia y los frontones castellanos, que son los que constituyen un patrimonio arquitectónico, deportivo y etnográfico único en una región cada vez más deshabitada y abandonada. Según la web de Codinse, los pueblos de la Comarca del Nordeste son más de un centenar, por lo que es posible que se me haya escapado alguna localidad en el camino. Si conoces algún frontón de iglesia o castellano de una pared que no aparezca en esta recopilación, o si encuentras algún error en la información, déjame un mensaje al final de la entrada y lo añadiré o corregiré enseguida.
EL JUEGO DE PELOTA EN SEGOVIA
El juego de pelota cuenta con una larga e histórica tradición en toda Castilla desde hace siglos y hasta hace unas décadas era el único deporte que se podía practicar en muchos pueblos pequeños de la región, cuando no existían los campos de fútbol, ni las canchas de baloncesto o de tenis ni los polideportivos y piscinas. Para jugar, tan solo se necesitaba encontrar una pared lisa, allanar el suelo para la cancha y contar con una pelota, que se podía fabricar con caucho, lana, hilo y badana de cuero. En los pueblos, el primer escenario de los partidos de pelota fueron los muros de las iglesias y ermitas, en especial las paredes entre dos estribos o contrafuertes en las que no había ventanucos o elementos ornamentales. La razón para elegir este lugar era que los partidos se celebraban después de los oficios religiosos o en las fiestas patronales o romerías, aprovechando que se juntaba todo el vecindario. Sin embargo, la costumbre de jugar a pelota en las iglesias se popularizó de tal modo en las zonas rurales segovianas que en 1868 el gobernador civil de la provincia se vio obligado a exigir a los alcaldes que se prohibiera esta costumbre tan poco acorde con el uso de los espacios de culto. Así lo anunciaba el Boletín Oficial de la Provincia de Segovia del 24 de enero de ese año:

A pesar de la circular gubernativa, en la mayoría de los pueblos segovianos se incumplió la prohibición, pues era difícil eliminar el único divertimento deportivo del que podían disfrutar los mozos en aquellos tiempos, por lo que dos décadas después, en 1894, la autoridad civil de Segovia, a instancias del Obispo de la Diócesis, reiteró la obligación de prohibir el juego de pelota en las paredes de las iglesias y cementerios anejos y pidió a los ayuntamientos que buscaran otras alternativas donde practicarlo (BOPS, 09-07-1894):

FRONTONES DE IGLESIA
Con el tiempo, la prohibición fue pasando al olvido y entrado el siglo XX se volvieron a utilizar los muros de las iglesias para el juego de pelota. En algunos casos, cuando ya se había generalizado el juego a dos paredes, se levantaron frontis apoyados en los muros de las iglesias y paredes laterales adosadas, como se puede ver en las fotografías que os ofrecemos, aunque lo más habitual era que se recurriera simplemente a enfoscar alguno de los muros y habilitar la cancha con cemento. Con estos añadidos, se modificó la estructura original de las iglesias, pero son construcciones que respondieron a unas necesidades deportivas y sociales de su tiempo y constituyen un testimonio arquitectónico de las costumbres del mundo rural. Algunos se conservan todavía en uso, pero otros se fueron abandonando por la despoblación, como ocurrió en el frontón de la iglesia de Hinojosas del Cerro.

Frontón de la iglesia de San Nicolás – RIAHUELAS (En el lateral de uno de los estribos aparece la fecha de 1956, que suponemos es la de construcción del frontón)

Frontón de la iglesia de San Pedro Apóstol – ENCINAS

Frontón de la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad – CIRUELOS

Frontón de la iglesia de – NAVARES DE ENMEDIO

Frontón de la iglesia de Castrillo de Sepúlveda

Frontón de la iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza – CASTROJIMENO
Frontones en muros de las iglesias. Arriba: Alconada de Maderuelo, Fuentemizarra y Turrubuelo. Abajo: Cascajares, Villacorta y Urueñas
FRONTONES CASTELLANOS
Después de las quejas de las autoridades eclesiales y de algunos feligreses porque se jugara en los muros de las iglesias y ermitas, los vecinos de los pueblos decidieron construir frontones independientes de los templos, pero siguiendo el mismo patrón arquitectónico, es decir, un simple muro de sillería enfoscado a modo de frontis, soportado por dos estribos o contrafuertes. Estos peculiares frontones de una sola pared se convirtieron en el modelo típico del mundo rural castellano, antes de que se impusiera en toda España el modelo vasco de dos paredes (frontis y pared lateral izquierda) desde finales del siglo XIX. La mayoría se construyeron en las inmediaciones de las iglesias y ermitas, para mantener la tradición de jugar después de misa o de las romerías, y los que se conservan en nuestros días, en muy buen estado en general, datan de los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado. Lástima que algunas fotos no tengan la iluminación ideal, pues no pude elegir el mejor momento del día para cada caso.

Frontón de VELLOSILLO

Frontón de TANARRO

Frontón de VILLASECA

Frontón de CASTROSERNA DE ABAJO

Frontón de NAVARES DE AYUSO (Foto conocetucomarca.com)

Frontón de ALDEHORNO (Al fondo, la iglesia de San Pedro Advíncula).

Frontón de RIAZA (En la parte trasera se construyó el frontón moderno de dos paredes).

Frontón de MADRIGUERA

Frontón de VILLAVERDE DE MONTEJO

Frontón de CEDILLO DE LA TORRE (Detrás, la preciosa torre de la iglesia parroquial de San Antonio de Padua).

Frontón de MORAL DE HORNUEZ (Detrás, la ermita de Nuestra Señora de Hornuez, y muy cerca el conocido bosque de sabinas).
OTRAS TIPOLOGÍAS DE FRONTONES DE PUEBLO
En algunos pueblos, el frontón se construyó con el mismo estilo que los anteriores, pero aprovechando los muros de algún edificio civil como apoyo para el frontis o como estribo.

Frontón de VENTOSILLO Y TEJADILLA

Frontón de VALVIEJA

Frontón de CASTRO DE FUENTIDUEÑA

Frontón de SOTILLO

Frontón de PRÁDENA

Frontón de NAVARES DE LAS CUEVAS

Frontón de ALDEALCORVO

Frontón de SOTO DE SEPÚLVEDA

Frontón de CARABIAS

Frontón de CEREZO DE ARRIBA

Frontón de VALDEVACAS
FRONTONES MODERNOS DE DOS PAREDES
Durante el siglo XX, se han construido en los pueblos segovianos muchos frontones de dos paredes, al estilo vasco. Sin embargo, el más antiguo de la Comarca del Nordeste de Segovia es el frontón de Maderuelo, que se inauguró en 1892 como parte de la desaparecida ermita de Santa Eulalia, a las afueras del pueblo, en la zona de las antiguas cuevas. Aquí tenéis en exclusiva una crónica de la inauguración, que fue algo accidentada, según el periódico El Carpetano (28-06-1892). 
A pesar de ser inaugurado en 1892, este frontón ha sufrido varias reformas y reconstrucciones a lo largo del tiempo, sobre todo después de la destrucción de la ermita. La primera fue después de la guerra civil y se aprovechó uno de los muros en ruinas. Más tarde, se volvió a reformar en los primeros años de nuestro siglo. En este enlace tenéis un artículo dedicado a este frontón.

Frontón de Santa Eulalia – SEPÚLVEDA
De los frontones de dos paredes, los hay rudimentarios y sin las medidas reglamentarias, pero realmente bonitos, como los de Perorrubio o Aldehuelas. Otros son menos atractivos, y luego están casos fuera de toda norma como el de Pajarejos, que cuenta con la pared lateral a la derecha.

Frontón de PERORRUBIO

Frontón de ALDEHUELAS

Frontón de CASLA

Frontón de PAJAREJOS, con pared lateral a la derecha.
Por último, están los frontones contemporáneos de competición, con sus líneas y escases marcados y su clásica pintura verde, aunque en la actualidad tan solo se celebran campeonatos de frontenis, excepto en el único frontón cubierto que existe en la comarca del Nordeste de Segovia, el construido en el pueblo de Fresno de Cantespino, donde también se ofrecen torneos y exhibiciones de pelota a mano. En la Comarca del Nordeste funcionan en nuestros días más de una treintena, pero solo incluimos aquí fotografías de algunos que destacan por alguna singularidad, bien por su construcción, bien por su ubicación.

Frontón de SEBÚLCOR, con muro de sillería vista.

Frontón de SANTA MARTA DEL CERRO, con ventanucos en el muro lateral.

Frontón de MONTEJO DE LA VEGA, con graderío para el público.

Frontón moderno de RIAZA, construido a espaldas del frontón antiguo.

Frontón de CEREZO DE ABAJO, pintado en color crema.

Frontón de CASTILLEJO DE MESLEÓN, con frontis pegado a un edificio.

Frontón de MADERUELO, con doble frontis y graderío.

Frontón de SANTO TOMÉ DEL PUERTO, en medio del campo.

Frontón de SEQUERA, con frontis de gran anchura.
Otros frontones modernos de la comarca (aunque no están todos)


Frontón cubierto de FRESNO DE CANTESPINO
Pues aquí concluimos el recorrido por los frontones de la Comarca del Nordeste de Segovia, una panorámica similar a la que existe en el resto de la provincia y en otras de Castilla. Espero algún día poder completar el recorrido por toda Segovia.























